Educar para la paz en contextos de violencia estructural: Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México de la UACH
Paola Juárez. Nithia Castorena Sáenz. Ángel Sánchez.
Educar para la paz en contextos de violencia estructural: Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México de la UACH
Resumen
El presente artículo analiza la relevancia de la Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México de la Universidad Autónoma de Chihuahua en contextos de violencia estructural. El objetivo es evidenciar la imperiosa necesidad de espacios académicos que promuevan la educación para la paz como práctica situada, así mismo, se pretende reflexionar acerca de los alcances y limitaciones de esta iniciativa. Se propone, además, una comprensión de la paz como proceso imperfecto, colectivo y en permanente construcción, más allá de enfoques abstractos o idealizados. Metodológicamente, el trabajo se sustenta en el análisis de informes institucionales de la Cátedra, la revisión de literatura especializada en cultura de paz y en una entrevista semiestructurada con la coordinadora
del programa.
Palabras clave: Norte de México, Violencia estructural, Cultura de paz, Historia institucional, Ciudadanía.
Abstract
This article analyzes the relevance of the UNESCO Chair for the Construction of Citizenship and a Culture of Peace at University Autonomous of Chihuahua in contexts of structural violence, particularly in northern Mexico. Its aim is to highlight the pressing need for academic spaces that promote peace education as a situated practice, while also reflecting on the scope and limitations of this initiative. Furthermore, it proposes an understanding of peace as an imperfect, collective, and continuously evolving process, moving beyond abstract or idealized approaches. Methodologically, the study is based on the analysis of the Chair’s institutional reports, a review of specialized literature on the culture of peace, and a semi-structured interview with the programas director.
Keywords: Northern México, Structural violence, Peace culture, Institutional history, Civic responsability.
Introducción
La construcción de paz implica asumir un proceso imperfecto, colectivo y en permanente construcción, más allá de enfoques abstractos o idealizados. De tal modo, este artículo tiene como objetivo mostrar uno de estos esfuerzos, implementado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua. La Cátedra Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México empezó a proyectarse desde la Secretaría de Investigación y Posgrado (FFyL) en el 2021, el proceso concluyó en 2022 con la firma de un convenio entre UNESCO y la Universidad. Esta Cátedra tiene por objetivo promover la formación de ciudadanía para la prevención de las violencias, contribuyendo al cambio social en materia de paz e inclusión mediante la educación en el Norte de México. Está orientada a reforzar el trabajo de investigación realizado para contribuir a la formación de investigadores en estos ámbitos, así como propiciar el diálogo con los distintos sectores de la sociedad, apoyando la formulación de políticas públicas en la materia. Además de impulsar el respeto a los derechos de las personas y favorecer el desarrollo de una sociedad más democrática, igualitaria, plural y con perspectiva de género.
Hablar de violencia no debe reducirse a actos excepcionales, pues ésta se inserta en una compleja red de relaciones de poder en continuo funcionamiento. Las instituciones modernas producen sujetos a través de técnicas de disciplina que organizan tanto el espacio, como el tiempo y la subjetividad sobre los cuerpos (Foucault, 2002). En la historia contemporánea mexicana, el estado de Chihuahua se ha caracterizado por la presencia recurrente de diversas violencias derivadas de la operación de grupos de la delincuencia organizada, pero también por aquellas reiteradas originadas en estructuras sociales,
como la violencia de género. Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública (ENVIPE), en Chihuahua durante 2025 se registraron más de medio millón de víctimas de la comisión de algún delito violento, lo que implica un 20.6% relativo de la población. Esto implicaría que 1 de 5 personas ha experimentado, de forma material, las consecuencias de la violencia estructural que impera en nuestras sociedades. Así, la urgencia por la construcción de una cultura de paz aparece como apremiante en todos los sectores de la vida pública.
En los siguientes párrafos presentaremos –a la luz de un marco teórico ecléctico que retoma nociones de estudios de las paces con historia y política– lo que consideramos como una estrategia valiosa al interior de la Universidad Autónoma de Chihuahua, la Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México.
este ámbito del conocimiento. Su obra puede entenderse a la luz de tres nociones principales: la Teoría del conflicto, que considera el conflicto como naturaleza. La Teoría de la violencia, de la que distingue entre violencia directa, estructural y cultural. Y por último la Teoría de la paz, que plantea la existencia de una paz positiva y una paz negativa.
La paz negativa es la ausencia de violencia o de miedo a la violencia. Mientras que la paz positiva es el conjunto de actitudes, instituciones y estructuras que crean y sostienen a las sociedades pacíficas. En 1964 Johan Galtung contrastará ambos conceptos, para explicar que la paz negativa es la ausencia de violencia directa, es decir, de manifestaciones palpables y perceptibles de violencia; en tanto que la paz positiva implica el bienestar social generado cuando las condiciones socio políticas y económicas permiten calidad de vida. (Castorena, 2026)
Por otra parte, Francisco Muñoz habla de una paz imperfecta, mediante la cual expone esos momentos en la historia de las relaciones entre seres humanos que han ejercido sus capacidades para vivir en paz, de las diversas formas en que se hacen desde la diversidad de pueblos, culturas y creencias; aún en contextos históricos y regionales que han sido hostiles e incluso violentos (Muñoz, 2009).
Lejos de la consideración de una única paz absoluta –impuesta por un grupo de seres humanos a otros– esta noción permite la atención a las diversas formas de hacer las paces que siempre se estarán en construcción y movimiento. De ahí, como veremos, la adjetivación de las paces como imperfectas, se plantea en un sentido positivo.
Más allá de estas primeras reflexiones, en 2009 Francisco Muñoz introduce el concepto de justicia social como la condición transversal, naturalmente necesaria para alcanzar cualquier
tipo de paz en cualquier tipo de sociedad, explicando que la justicia como herramienta y metodología es la condición central imperativa para poder alcanzar cualquier tipo de paz duradera. Establece que la justicia social es la piedra angular de la paz que se desea alcanzar más allá de los niveles superficiales.
Por otra parte, la propuesta de “paz imperfecta” desarrollada por Francisco Muñoz (2001 y 2004) enfatiza la importancia de visibilizar, reconocer y analizar experiencias relacionadas a
ésta. Experiencias de altruismo, compasión, solidaridad, cooperación, reconocimiento o cuidado –entre otras–, que a pesar de formar parte de la historia de la humanidad no han sido objeto central de estudio, ni para las ciencias humanas y sociales en general ni para la investigación para la paz de noción más tradicional. Reconocer esas experiencias de paz, esas capacidades humanas, nos recuerda que “es real que, si queremos, podemos hacer las paces” (Martínez Guzmán, 2005 b: 158) y que, por tanto, siguiendo la famosa tesis del profesor Vicente Martínez Guzmán, no tenemos excusa, sino responsabilidad.
Resultados
Desde su establecimiento, en 2022, la Cátedra ha desarrollado actividades diversas involucrándose por una parte en el ámbito educativo, a saber, con el diseño y puesta en marcha del Diplomado “Andamios por la paz” Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México. En esta cursada (agosto-diciembre del 2023), 25 estudiantes obtuvieron su diploma. La mayoría de quienes cursaron este programa pertenecían a diferentes instituciones públicas dedicadas a la seguridad pública, en el nivel municipal y estatal, así como a organizaciones de la sociedad civil relacionadas con temas de derechos humanos.
Además de esto, de acuerdo con el último informe de la Cátedra, ésta ha tenido participación –como ponente o como parte del equipo organizador– en más de 15 eventos académicos locales, nacionales o internacionales. La mayoría de estos se realizaron en espacios de Instituciones de Educación Superior (Informe Cátedra UNESCO, 2025)
En acciones de comunicación para la paz, la Cátedra ha gestionado, organizado y desarrollado múltiples presentaciones de libros, de este modo la Cátedra contribuye a la generación de espacios de sensibilización y promoción del respeto a la diversidad cultural, los derechos humanos y con ello, la paz.
En el ámbito de prevención de las violencias, en colaboración con la Secretaría de Cultura local se realizó la convocatoria “Historias compartidas. Narrativas de mujeres que persistieron a las violencias en Chihuahua” a nivel estatal. En ésta se invitó a mujeres que hubieran atravesado por una situación de violencia, y que se sintieran listas para contar su historia, a escribirla. A partir de esto se trabajó en la edición e integración de un libro con las historias que compartieron un grupo de mujeres sobre las situaciones de violencia que experimentaron, y cómo perseveraron ante éstas. Además de ser parte medular
en el diseño y promoción de la convocatoria, desde la Cátedra se proyectó una estrategia particular de edición y corrección de estilo que permitiese conocer las historias de primera mano, pero coadyuvando a dimensionar de forma más precisa su inteligibilidad para un público general (Castorena, 2025).
Esto a la vez es una forma de poner al servicio de la comunidad la expertise académica, además de contribuir a políticas públicas sensibles a los impactos profundos de las violencias de género en la sociedad chihuahuense. Como es posible desprender de lo anterior, esta es sobre todo una estrategia de prevención de las violencias hacia las mujeres que contribuye a dimensionar las formas en que pueden verse envuelta en una relación sexoafectiva con una pareja violenta. Como instituciones invitadas se encontraron el Instituto Chihuahuense de las Mujeres, el Centro de Justicia para las Mujeres en Chihuahua, la Fiscalía Especializada en Delitos de Género y la Comisión Ejecutiva de
Atención a Víctimas en el Estado de Chihuahua.
En cuanto a colaboración interinstitucional la Cátedra se incorporó a la Red de Universidades por la paz de ANUIES (desde agosto 2023). Dentro de ésta ha tenido una especial participación en la Vocalía de paz y género, a través de la cual fue co-convocante del Seminario de Autoetnografías desde la paz y el género, en conjunto con la Red y el Centro Universitario Tonalá de la Universidad de Guadalajara.
Finalmente, tras una ardua evaluación por parte de UNESCO, se determinó la renovación de la vigencia de la Cátedra Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México, hasta el año 2030.
Discusión
En el marco de la discusión acerca de la Cátedra UNESCO y la cultura de paz, es fundamental problematizar la noción misma de paz y su relación con los procesos formativos orientados a la gestión de conflictos. La paz — se reitera — no debe entenderse como un estado estático o idealizado, sino que emerge de una construcción dinámica, situada y profundamente relacional. Es decir, educar para gestionar conflictos sin violencia
no implica erradicar el conflicto, sino resignificarlo como parte constitutiva de la vida social.
Desde la perspectiva de la coordinación de la Cátedra: “uno de los grandes retos es esta perversión de la idea de paz como silencio, como ausencia, como soledad […] es muy pobre decir que la paz es solamente que no haya conflicto, porque, además, el conflicto también es parte de los estudios de paz, es inherente a la humanidad; va a haber conflicto con una diferencia de ideas o de posturas y tiene que ser así —y qué bueno que sea
así— tenemos que poder abrazar ese conflicto, que ocurra sin que eso implique violencia ¿cómo resolvemos un conflicto sin violencia? pues hay un montón de formas” (Castorena, 2026).
Esta distinción –en línea con los planteamientos de Johan Galtung– permite comprender que el conflicto no solo es inevitable, sino potencialmente productivo. La educación para
la paz debe centrarse en desarrollar herramientas para tramitar desacuerdos sin recurrir a la violencia, más que en intentar suprimirlos: “hay que ampliar la idea de cultura de paz, que
no se limita a programas formales, sino que se construye en lo cotidiano, en lo colectivo. Un grupo de música, reunirse para ir a senderear a los cerros […] presentaciones de libros, conferencias o encuentros se convierten en espacios formativos y transformadores […]” (Castorena, 2026). Ya no se trata solo de transmitir contenidos normativos sobre convivencia, sino de generar experiencias colectivas donde el disenso pueda ser expresado, escuchado y trabajado. La cultura de paz se vincula directamente con prácticas concretas. Tal como se menciona,
“Una reunión pública colectiva, un grupo de personas reunidas en torno a una idea, eso ya es cultura de paz”. (Castorena 2026).
Por otra parte, la construcción de paz no ocurre en el vacío, sino que debe estar situada. La coordinación de la Cátedra UNESCO cuestiona la posibilidad de modelos universales aplicables de manera homogénea: “no puedes desarrollar un concepto de paz y exportarlo […] no hay un molde […] cada región tiene que construir su modelo”. Esto es particularmente relevante en contextos como el norte de México, donde las dinámicas sociales, históricas y políticas requieren condiciones muy específicas para la construcción de paz. Chihuahua tiene una tradición de organización social, resistencia y denuncia —en el caso de los feminicidios, por ejemplo— Desde la coordinación se afirma: “el hecho de que la Cátedra esté en el norte de México es una gran potencia”. Se presenta como una oportunidad para construir respuestas pertinentes en un espacio que requiere esos esfuerzos (Castorena 2026).
No obstante, esta construcción localizada requiere necesariamente de articulaciones más amplias. La creación de redes es una estrategia para potenciar el alcance de las iniciativas. La Cátedra reconoce el desafío de “alcanzar a otras universidades del norte de México” y plantea que “sería precioso tener una red del norte de México”. Ya se ha comenzado: “compartir ideas con candidatos a puestos de elección popular, talleres de organizaciones, de sociedad civil […] la participación en la red de paz de ANUIES, la vocalidad de paz y género […] tuvimos un seminario de un año completo con las colegas de universidades
de la Ciudad de México, de Guadalajara, FLACSO […]” (Castorena 2026). Las redes permiten no solo compartir experiencias, sino también generar sinergias que amplifiquen el impacto de acciones que, de manera aislada, resultarían limitadas.
La Cátedra Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México se concibe entonces no sólo como un dispositivo institucional, sino como articuladora de prácticas, saberes y actores en torno a la cultura de paz. Su potencial transformador radica en la capacidad de conectar lo cotidiano con lo conceptual, lo local con lo regional, y el conflicto con la posibilidad de cambio para bien.
Conclusiones
En cuanto a recomendaciones, es posible destacar que aunque la gestión de la Cátedra ha sido exitosa hasta el momento, debe mantenerse un programa de publicaciones que incluya reflexiones en torno a la aplicación de un marco efectivo de derechos humanos a nivel local y regional.
Además, en cuanto a construcción de cultura de paz, debe procurarse la incidencia con medios de comunicación locales, considerándolos sujetos medulares en ésta. Dicha aproximación deberá plantearse desde la multi e interdisciplina, así la solidez
de esta incidencia se constituirá como una estrategia de prevención de las violencias.
En la participación que la Cátedra tiene dentro de la Red de Universidades por la paz de ANUIES, se encuentra también la posibilidad de desarrollar un programa de conferencias y seminarios especializados en conjunto con otros grupos o instituciones que aborden temas similares y compartan sus experiencias regionales.
En cuanto a resultados y como se advertía en apartados anteriores: la paz se construye regionalmente por lo que no es posible considerar recetas universales que lo único que requieran es su aplicación, sino que habrá que desentramar las particularidades de cada región que anhele esto. Esto es lo que la Cátedra ha desarrollado hasta el momento.
Por último, la Cátedra ha trascendido su dimensión institucional para asumirse como un actor social que interviene en su contexto, a la vez que enfrenta retos relacionados con los recursos y el alcance de sus acciones. Funciona como espacio de reflexión e innovación conceptual, donde la paz activa, la paz situada y el conflicto –entendido como oportunidad– permiten repensar críticamente las formas tradicionales de abordar la construcción de paz.
Referencias
Bourdieu, P. (1998). Capital cultural, escuela y espacio social. Siglo XXI.
Castorena-Sáenz, N. (coord.) (2025) Historias compartidas. Narrativas de mujeres que prevalecieron a las violencias en Chihuahua, Secretaría de Cultura de Chihuahua, Chihuahua
Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública (ENVIPE) (2025) https://chihuahua.gob.mx/sites/default/atach2/html-generico/adjuntos/2026-02/ENVIPE 2025
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Fanon, F. (1952) Piel negra, máscaras blancas, Akal, Barcelona.
Foucault, M. (2002). Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión. Siglo XXI Editores.
FFyL (2023) Informe Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México, UACH.
FFyL (2024) Informe del Diplomado “Andamios por la paz”, Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México, UACH.
FFyL (2025) Informe Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México, UACH.
FFyL (2025) Informe de evaluación Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México, UACH.
Galtung, J. (1990). Cultural violence. Journal of Peace Research, 27(3), 291–305.
Lévi-Strauss, C. (1969) Las estructuras elementales del parentesco, Paidós, Barcelona.
Muñoz, F. (2001), La paz imperfecta, España: Universidad de Granada.
Muñoz, F. (2004), “Paz Imperfecta”, en López Martínez, Mario [ed.], Enciclopedia de Paz y Conflictos, vol. 2, España: Universidad de Granada.
Muñoz, F. y Molina, B. (2009), “Pax Orbis. Complejidad e Imperfección de la Paz”, en
Muñoz, F. y Molina, B. [eds.], Paz Orbis, Complejidad y conflictividad de la paz, España: Universidad de Granada.
Entrevista a Nithia Castorena-Sáenz (Coordinadora de la Cátedra UNESCO Ciudadanía activa por la paz en el Norte de México) por Paola Juárez, Chihuahua, 12 de mayo de 2026.
